domingo, 9 de agosto de 2026

Con el silencio de tu mirada

 



Con el silencio de tu mirada

Guion: Pascal Piatti

Dibujo: Sarah con H

Año: 2022

Editorial: TartaMudo

IDI: ESP

El amor es una pasión que desordena el alma’ en ‘Con el silencio de tu mirada’, Pascal Piatti y Sarah Con Hache crean uno de esos cómics que parten de una situación sentimental aparentemente sencilla para adentrarse poco a poco en el territorio de los deseos que nunca terminan de morir, los amores que permanecen suspendidos en la memoria y la dificultad de distinguir entre aquello que verdaderamente queremos y aquello que simplemente hemos idealizado con el paso de los años. El álbum presenta a Antoine, un hombre que ha construido una vida estable junto a Constance, pero cuya existencia comienza a tambalearse cuando reaparece Domitille, un antiguo amor de juventud. La historia se apoya precisamente en ese triángulo emocional para preguntarse si es posible amar durante toda una vida a una persona y, al mismo tiempo, conservar dentro de nosotros el deseo por alguien que pertenece a otra época de nuestra existencia.

Lo interesante del planteamiento de Pascal Piatti es que no convierte el conflicto en un simple melodrama de buenos aires. Antoine no aparece como un seductor sin escrúpulos que decide abandonar su vida por una aventura, sino como alguien atrapado entre dos dimensiones del amor. Constance representa la relación construida con paciencia, con sus rutinas, sus complicidades y también sus inevitables desgastes,  mientras que Domitille, en cambio, representa el territorio de lo posible, de aquello que quedó sin resolver y que precisamente por haber quedado interrumpido conserva una fuerza especial. El pasado tiene aquí una capacidad extraordinaria para regresar disfrazado de presente.

Es también el recuerdo de quien él era cuando estaba enamorado de ella. Por eso el verdadero objeto del deseo quizá no sea únicamente Domitille, sino también aquella versión juvenil de sí mismo que Antoine creía perdida. El primer amor posee esa capacidad casi mágica de quedar congelado en nuestra memoria. No envejece como nosotros, no atraviesa las decepciones de una convivencia prolongada y no tiene que enfrentarse a las pequeñas miserias de la vida cotidiana. Por eso puede convertirse en un fantasma sentimental, una imagen perfecta precisamente porque nunca pudo ser destruida por la realidad.

Sarah Con Hache desempeña un papel fundamental en esta dimensión emocional. Su dibujo vivo y expresivo, apuesta por una representación de los personajes que permite que los estados de ánimo tengan una importancia dentro de la narración. No estamos ante un cómic en el que la espectacularidad gráfica sea el principal objetivo. La imagen con sexo y sin sexo está al servicio de los personajes y, sobre todo, de sus relaciones. Los gestos, las miradas y las expresiones adquieren una importancia especial porque el título mismo parece anunciar cuál será una de las claves de la obra, aquello que no se dice puede ser mucho más importante que aquello que se dice.

Piatti construye alrededor de esa idea un relato sobre la fragilidad de la pareja. Amar a alguien durante muchos años no significa que el deseo desaparezca ni que el pasado deje de existir. Una relación duradera requiere una negociación permanente entre deseo, compromiso, costumbre, fidelidad y libertad. El cómic parece decirnos que el problema no consiste en que aparezca la tentación, sino en qué hacemos cuando aparece. Todos podemos tener fantasías, recuerdos o deseos que contradicen la vida que hemos construido. Lo verdaderamente decisivo comienza cuando esos pensamientos dejan de ser imaginaciones y adquieren un rostro, un cuerpo y la posibilidad concreta de convertirse en realidad.

Y así la historia también funciona como una reflexión sobre el deseo masculino, aunque evita convertirlo exclusivamente en una cuestión sexual. El deseo aparece como una fuerza irracional que puede surgir cuando menos se espera y su fuerza no está en descubrir qué va a ocurrir como en observar cómo las pequeñas decisiones van modificando las relaciones.

El argumento es trillado, y aparece en varias series de streaming que últimamente he visitado con mi TV antropomórfica, pero es en este papel que se resume el acuse de recibo y llegando al final del hechizo el brujo se pregunta sobre cuando volveremos a encontrarnos con nuestro primer amor.

Enlace cómic

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lunes, 3 de agosto de 2026

En el nombre del Diablo

 



En el nombre del Diablo

Autor: Esteban Maroto

Año: 1991  - 2003

Editorial: Toutain Editor

IDI: ESP

 

Ya conocimos a Esteban Maroto (Madrid, 1942) en un post dedicado a Red Sonja (https://sexycomixxx.blogspot.com/2019/06/red-sonja-y-vampirella.html) y lo reconocimos como uno de los grandes maestros del cómic fantástico español y uno de los dibujantes nacionales con mayor proyección internacional. Inició su carrera en la década de 1960 y muy pronto destacó por un estilo de extraordinaria elegancia, influido por el simbolismo, el modernismo, la ilustración prerrafaelita y la fantasía heroica. Su trayectoria se desarrolló tanto en el mercado europeo como en el estadounidense, colaborando con editoriales como Marvel y DC. La minuciosidad de su dibujo, la riqueza ornamental de sus composiciones y su fascinación por los mundos mitológicos, el terror y la fantasía onírica convirtieron su obra en una referencia.

Es este cómic asistimos a una recopilación de relatos realizados entre 1991 y 2003, lo que constituye una magnífica síntesis de sus principales inquietudes artísticas y temáticas. Así que este ‘En el nombre del diablo’ no debe entenderse como un simple volumen de historias de terror, sino como una exploración visual y narrativa de las múltiples formas que puede adoptar el mal a través de relatos independientes donde  Maroto construye un universo en el cual  el diablo trasciende la imagen tradicional del ser cornudo para convertirse en una presencia de cornudos cambiante, seductora y profundamente humana.

Cada relato plantea una variación distinta sobre esa idea. El diablo puede actuar como manipulador, como observador o incluso como simple catalizador de unas pasiones que ya existían en los personajes. Maroto evita el enfrentamiento clásico entre el bien y el mal para construir pequeñas parábolas donde nadie resulta completamente inocente.

Por otro lado, más allá de las historias, debemos disfrutar de la calidad artística de Esteban Maroto, donde  el erotismo es el motor de su dibujo que  ha convertido el cuerpo femenino en uno de los grandes protagonistas visuales del arte del cómic. Las mujeres aparecen representadas con una belleza idealizada, de anatomías estilizadas, largas cabelleras y poses cuidadosamente estudiadas que convierten cada viñeta en una ilustración de marcado carácter sensual.

El cuerpo femenino actúa continuamente como un poderoso reclamo visual. Maroto explota la belleza de sus protagonistas mediante transparencias, desnudos parciales o completos y una gestualidad elegante que remite tanto a la pintura simbolista como a la ilustración fantástica de finales del siglo XIX. Esa sensualidad nunca aparece desligada del relato y se convierte en una herramienta narrativa que subraya la capacidad de seducción asociada al pecado, la tentación y el deseo. En muchas ocasiones las mujeres representan el vehículo mediante el cual el diablo ejerce su influencia sobre los hombres, y en otras, son ellas mismas víctimas de ese universo de corrupción moral. La belleza física adquiere así un doble significado, por un lado es objeto de contemplación estética y, al mismo tiempo, símbolo de la fragilidad humana frente a las pasiones.

Valga un exorcismo para evitar los males que acechan a los que siguen historias de Diablos y diablos, no nos perdamos desde ‘El paraíso Perdido’ hasta el fin del ‘Viaje’ donde Maroto  demuestra que el horror puede construirse tanto desde la Oscuridad como desde la Luz de la fascinación estética, ofreciendo una reflexión sobre la naturaleza humana en la que el pecado y el deseo terminan formando parte de una misma experiencia visual y narrativa.

 

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martes, 28 de julio de 2026

Son tan bonitas

 


Son tan bonitas

Autor: Dick Matena

Año: 1985

Editorial: CRG

IDI: ESP

‘Son tan bonitas’ nos habla de Ellas, croquetas y coquetas, desde un contexto cómico de  cómic que utiliza el humor y la ironía para retratar las relaciones humanas, los estereotipos de género y las contradicciones de la vida cotidiana. Dick Matena construye una obra aparentemente ligera, pero con una mirada crítica y social que invita al lector a reflexionar sobre la superficialidad con la que muchas veces se juzga a las personas.

Visto así se puede perdonar el atisbo de machismo del título que hoy en día se discutiría desde las primeras páginas, donde  los personajes se enfrentan a conflictos relacionados con la atracción física, la convivencia y las expectativas sociales. Sin necesidad de grandes acontecimientos, el autor demuestra que los pequeños momentos cotidianos pueden convertirse en el centro de una historia entretenida y sexualmente explícita que haga las delicias del lector.

Uno de los aspectos más destacados del cómic es el dibujo de  Matena, un autor anónimo que se esconde tras un pseudónimo desconocido pero que  utiliza un estilo expresivo y caricaturesco que enfatiza los gestos, las emociones y las reacciones de los personajes. La composición de las viñetas mantiene un ritmo ágil que favorece la lectura y potencia el efecto humorístico de muchas escenas.

A través de bromas, exageraciones y situaciones absurdas, el autor cuestiona la importancia que la sociedad concede a la apariencia física y pone en evidencia prejuicios relacionados con la belleza y los roles tradicionales. Esta combinación de entretenimiento y social es uno de los mayores aciertos de la obra con un mensaje que permanece después de cerrar el libro. Es una lectura recomendable para quienes disfrutan de las historias que, mediante la sátira, invitan a reflexionar sobre el comportamiento humano.

Por eso consideramos presentar esta obra en el día de la Liberación, un día que marca un máximo histórico de 1512 visitas para un humilde blog que desde  2018 ha buscado compartir ilusión y sueños robados, todo lo que significa el mundo del cómic, desde la ‘bande deesinée’ al ‘fumetti’ más infumable.

Celebramos un hito que jamás habríamos imaginado siempre con el  propósito tan sencillo como es compartir, divulgar y mantener viva en nuestra memoria lo mejor del erotismo bidimensional en papel o digital, ofreciendo contenidos con el deseo de que llegaran a quienes sienten pasión libidinosa por los maestros del erotismo.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a los lectores de todos los tiempos, los que me han leído y los que me leerán en el futuro, quiero expresar mi agradecimiento a todos los autores de cómics eróticos, románticos y con sentido divino por existir en esta congruencia de tiempo y espacio, todos bienvenidos en la compañía de este proyecto.

Gracias porque Todos somos Thoth, una ‘Unidad Holística del Universo’.


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martes, 14 de julio de 2026

Morbo

 

Morbo

Autor: Bernardo Muñoz

Año: 1998

Editorial: Glénat

IDI: ESP

'Cómic y erotismos han estimulado siempre las pasiones, bajas pasiones'….. y ‘Morbo’ es una demostración de que el género puede ir mucho más allá de la simple sucesión de escenas sexuales. El álbum reúne una serie de relatos independientes unidos por un mismo hilo conductor de la exploración del deseo humano y de ese impulso irracional que da título a la obra, el morbo. El morbo aparece aquí entendido como la fascinación por lo prohibido, lo oculto o lo inconfesable, una fuerza capaz de transformar la vida cotidiana en un escenario donde lloran y afloran las obsesiones, las fantasías y las contradicciones más profundas de sus protagonistas.

Cada historia es más penosa que la anterior y presenta personajes aparentemente normales que, enfrentados a una tentación o a una situación inesperada, dejan al descubierto sus verdaderas instintos distintos. Bernardo Muñoz evita convertir el sexo en un fin en sí mismo y lo utiliza como una herramienta narrativa para analizar las emociones, los miedos y las frustraciones de sus personajes. El autor construye relatos que se acercan al thriller psicológico, al drama intimista o incluso al humor negro, logrando que el lector permanezca interesado tanto por el desenlace como por la carga erótica de cada episodio.

Muñoz posee un dibujo elegante, realista y de una gran precisión anatómica. Las figuras resultan naturales y expresivas, alejándose del exceso que suele encontrarse en buena parte del cómic para adultos. Su narrativa visual está claramente influida por el lenguaje cinematográfico y alterna primeros planos cargados de tensión con composiciones limpias y perfectamente equilibradas que permiten que la historia fluya con gran naturalidad. La iluminación, los encuadres y el lenguaje corporal de los personajes contribuyen decisivamente a crear una atmósfera sensual sin necesidad de caer en el sexo explícito.

Bernardo Muñoz (Almería, 1967), pertenece a una generación de autores que comenzó a renovar el cómic para adultos español durante la década de los noventa. Su debut profesional llegó en 1995 con una historieta publicada en la revista Viñetas de Glénat, una publicación que sirvió de plataforma para numerosos dibujantes emergentes. Muy pronto comenzó a colaborar con revistas tan influyentes como El Víbora y Kiss Comix, donde desarrolló un estilo propio caracterizado por un dibujo elegante y un tratamiento del erotismo muy alejado de la simple provocación. Aunque las historias que hoy presentamos provienen de las que fueron publicadas en la revista italiana Selen, donde consolidó su carrera.

Así ha mantenido una constante que lo diferencia de muchos, su extraordinaria atención a la expresión corporal y emocional de los personajes. Su dibujo combina un sólido realismo con una puesta en escena muy cinematográfica, donde cada mirada, cada gesto y cada silencio poseen un importante peso narrativo.

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miércoles, 8 de julio de 2026

Danger Doll Squad

 


Danger Doll Squad

Guion: Jason Martin, Dan Mendoza y Bryan Seaton

Arte: Wiston Young

Año: 2017

Editorial: Action Lab

IDI: ING

 

‘Danger Doll Squad’, es el gran crossover del llamado Danger Doll Universe, un universo compartido que reúne a tres de las heroínas más populares de la editorial: DollFace, Vampblade y Zombie Tramp. La miniserie fue concebida por Jason Martin, Dan Mendoza y Bryan Seaton como una celebración de estos personajes, nacidos originalmente en series independientes, y como una demostración de que el cómic independiente estadounidense todavía podía ofrecer historias desenfadadas, irreverentes y visualmente espectaculares sin depender de los grandes universos de Marvel o DC. Aunque la premisa puede parecer una simple excusa para reunir heroínas exuberantes en una sucesión de combates imposibles, la obra posee una energía contagiosa que la convierte en un entretenimiento muy eficaz para quienes aceptan su tono deliberadamente exagerado.

Uno de los nombres esenciales detrás de este universo es Dan Mendoza, dibujante, guionista y creador independiente estadounidense conocido sobre todo por haber creado a Zombie Tramp. Mendoza comenzó su carrera realizando ilustraciones y cómics para editoriales pequeñas antes de consolidarse en Action Lab Comics, donde desarrolló un estilo reconocible por la combinación de horror, humor negro, acción desenfrenada y una estética inspirada tanto en el manga como en el cómic estadounidense de los años noventa. Su trabajo nunca ha pretendido ser realista ni especialmente profundo desde un punto de vista filosófico, mas bien su objetivo consiste en ofrecer diversión sin complejos, personajes extravagantes y un ritmo frenético.

La historia enfrenta a las protagonistas con una amenaza que combina magia negra, tecnología y realidad virtual mediante un virus alimentado por el Necronomicón Digital, un mito de los gordos y la excusa argumental extravagante que permite que la narración salte continuamente entre referencias a la cultura popular, combates imposibles y escenarios que parecen videojuegos llevados al papel. La lógica interna rara vez importa, lo importante es mantener una sensación permanente de espectáculo. El lector comprende rápidamente que la serie no pretende explorar grandes conflictos psicológicos sino aprovechar el carisma de sus protagonistas y enfrentarlas contra enemigos cada vez más absurdos.

Zombie Tramp continúa siendo el personaje con mayor personalidad del grupo. Cínica, violenta y completamente consciente de lo absurdo que la rodea, actúa como el motor de muchas conversaciones. Su relación con las demás nunca llega a convertirse en una auténtica amistad, funciona como una alianza incómoda en la que constantemente cuestiona las decisiones del equipo y demuestra que preferiría resolver cualquier problema mediante la fuerza bruta. Esa actitud genera buena parte del humor del cómic.

Vampblade representa el polo opuesto. Es impulsiva, hiperactiva y optimista incluso cuando la situación resulta desesperada. Su personalidad juvenil contrasta con la experiencia sobrenatural de Zombie Tramp, produciendo numerosos intercambios cómicos. Entre ambas existe una rivalidad amistosa donde ninguna termina de confiar plenamente en la otra, aunque ambas reconocen que juntas son mucho más eficaces frente a amenazas imposibles.

DollFace ocupa una posición intermedia. Su condición de cazadora de brujas reconstruida mediante impresión tridimensional le aporta una identidad distinta dentro del grupo. Es probablemente la integrante más racional y disciplinada, actuando con frecuencia como mediadora cuando las otras dos terminan discutiendo o compitiendo. Su serenidad evita que el equipo se desmorone completamente, aunque tampoco está libre de momentos de humor absurdo.

Las relaciones entre las tres protagonistas constituyen el verdadero atractivo del cómic. No funcionan como un equipo perfectamente coordinado sino como tres personalidades incompatibles obligadas a colaborar. Las bromas constantes, los desacuerdos y la competencia por demostrar quién es la más peligrosa hacen que las escenas de diálogo resulten casi tan entretenidas como los combates.

Visualmente, el cómic apuesta por un dibujo muy expresivo, personajes caricaturescos y una composición dinámica que favorece la acción continua. La estética mezcla influencias del manga, del cómic estadounidense independiente y del cine de serie B. Las figuras femeninas aparecen claramente sexualizadas, algo que forma parte de la identidad del universo Danger Zone y que puede resultar excesivo para algunos lectores, mientras que otros lo interpretarán como un homenaje deliberado al exploitation, al horror pulp y a los cómics de bad girls de los años noventa.

La mayor debilidad reside precisamente en aquello que también constituye su principal virtud,  el exceso. La acumulación constante de referencias, explosiones, monstruos, violencia y humor puede terminar saturando al lector que busque una historia compleja o personajes con una evolución psicológica profunda. Sin embargo, quienes entren en la obra aceptando sus reglas descubrirán un cómic extraordinariamente consciente de sí mismo, que nunca pretende ser más serio de lo que realmente es.

Estas aventuras me recuerdan de otra manera las aventuras de ‘Lost Girls’ que hoy recuperamos en este enlace recordando a Alan Moore:

https://sexycomixxx.blogspot.com/2018/11/lost-girls.html

 

Enlace cómics

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domingo, 5 de julio de 2026

Banana Games

 


Banana Games

Autor: Christian Zanier

Año: 2005

Editorial: La Cúpula

Colección X números 121 y 127

IDI: ESP

Con ‘Banana Games 2’ se acabó la colección X de Ediciones la Cúpula que desde el número 1 titulado ‘Niñas ejemplares publicado en 1987  llegó hasta este año 2007.

Christian Zanier, nacido el 27 de diciembre de 1971 en Toronto (Canadá), pertenece a esa generación de dibujantes que aprendieron tanto del cómic estadounidense de superhéroes como del cómic europeo para adultos. Antes de alcanzar notoriedad con ‘Banana Games’ trabajó para editoriales como Dark Horse e Image ilustrando series tan conocidas como ‘Buffy the Vampire Slayer’ y ‘Rising Stars’, donde demostró un dibujo elegante, dinámico y extraordinariamente expresivo. Sin embargo, fue en el terreno del cómic erótico donde encontró una identidad propia.  Zanier desarrolló un estilo reconocible por la espectacular anatomía de sus personajes, una narrativa cinematográfica y un humor irreverente que convirtió sus obras en algunos de los títulos más populares.

Desde sus primeras páginas deja claro que no pretende ser una novela gráfica de pretensiones intelectuales ni una sátira social disfrazada de erotismo. Su objetivo es el entretenimiento desenfadado, la aventura exagerada y el sexo convertido en motor narrativo. La historia sigue a Alex y Simone, dos protagonistas que atraviesan un mundo donde las persecuciones, las conspiraciones, los gánsteres, los viajes y las escenas sexuales aparecen con la misma naturalidad con la que en otros cómics aparecen los combates o las persecuciones automovilísticas. El resultado es una mezcla sorprendente entre el cine de acción de los años ochenta, la comedia absurda y el cómic erótico europeo, una combinación que podría parecer imposible sobre el papel pero que Zanier convierte en un espectáculo visual sorprendentemente fluido.

Sus personajes parecen fotografiados en pleno desplazamiento, con poses naturales y una puesta en escena que recuerda constantemente al lenguaje cinematográfico. Cada página está construida con un ritmo muy medido. Muchos autores del género convierten el argumento en un simple pretexto para enlazar escenas explícitas, mientras que aquí existe un esfuerzo evidente por mantener una estructura narrativa reconocible, con giros, persecuciones, humor y personajes secundarios que aportan variedad.

Estamos hablando de un ‘Thelma and Louise’ de Tarantino con un personaje transexual. La inclusión de un personaje principal transgénero también encaja con la filosofía general de la serie. ‘Banana Games’ presenta un universo donde la sexualidad aparece como un espacio amplio, diverso y poco sujeto a normas rígidas. Los personajes viven sus deseos con escasa carga moral, y esa visión hedonista facilita que distintas orientaciones e identidades puedan aparecer sin convertirse necesariamente en el centro del conflicto. Desde esa perspectiva, la presencia del personaje transexual no busca impartir una lección, sino mostrar que forma parte de la diversidad de ese mundo ficticio.

Visualmente, el autor también demuestra una notable habilidad para el color digital. Lejos del aspecto artificial que caracterizaba parte del coloreado informático de principios de los años dos mil, Zanier utiliza luces cálidas, sombras suaves y una iluminación que aporta profundidad a cada viñeta. El resultado es un cómic muy atractivo incluso para lectores que no estén especialmente interesados en el erotismo como género.

En ‘Banana Games’ todo es excesivo, los cuerpos responden a ideales imposibles, las situaciones desafían constantemente la lógica y el humor recurre con frecuencia al disparate y a la caricatura. Quien busque personajes psicológicamente complejos o conflictos emocionales profundos probablemente quedará decepcionado. Los protagonistas funcionan más como iconos de una aventura desenfrenada que como seres humanos realistas. Sin embargo, esta exageración explícitamente sexual es lo que define la identidad de Zanier que nunca se oculta tras una hoja de parra para expresar toda su fantasía y la hipérbole de elementos propios del cine de explotación.

Pasen y vean, pasen las páginas como si vieran una película de acción desenfadada, utilizando el sexo como entretenimiento y aventura.

 

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jueves, 2 de julio de 2026

Lorna: Heaven is Here

 


Lorna: Heaven is Here

Autor: Brüno

Año: 2012

Editorial: Treize Étranger (Éditions Glénat)

IDI: ESP

 

‘NO COMPREIS ESTE LIBRO

ES PELIGROSO PARA VOSOTROS

Y PUEDE DAÑAR VUESTRA SALUT

MENTAL, PSÍQUICA Y CÍVICA’

 

Brüno impresionó a finales de 2011 con su adaptación de Atar-Gull, coescrita con Fabien Nury y seleccionada para el Festival Internacional de Cómic de Angoulême de 2012, donde muestra un estilo robusto y expresivo que transmite emoción con su peculiar trazo bastante tosco salpicado de grandes áreas negras.

En este cómic, el cine es el punto de referencia. Una narrativa fragmentada que recuerda a Kill Bill, con secuencias adultas magistralmente estilizadas, transformaciones monstruosas y una alienígena desnuda de treinta metros de altura. Unos personajes de una erótica impresionante tan abrumados como los lectores por una historia con un trasfondo místico y extravagante.

En ‘Lorna: Heaven is Here’, el historietista francés Brüno ejecuta una magistral y desquiciada carta de amor al cine de serie B y Z norteamericano. Lejos de ser una simple parodia o un ejercicio nostálgico, el cómic despliega una road-movie psicotrónica donde convergen la ciencia ficción y las películas para adultos de los años setenta, con un estilo narrativo a lo Quentin Tarantino.

El relato se desata en el árido desierto de Arizona, donde los hermanos Eva e Ivan sufren una avería en su vehículo. Allí se cruzan con Henri Luxe-Butol, un hombre marcado por una monstruosa mutación. Resulta que, para ganarse el favor de su padre científico y de una estrella del porno, Henri robó un revolucionario desarrollador peneano llamado Priaps. Como venganza, el inventor de la fórmula le inoculó un virus mutágeno que lo transforma en un ser letal.

Esta chispa detona una espiral delirante y vertiginosa en la que desfilan mujeres desnudas, militares corruptos y extraterrestres, todo ello coronado por la aparición de Lorna, una heroína espacial de treinta metros de altura cargada de erotismo.

Brüno no tiene ningún escrúpulo con un guion frenético y desenfadado. Los excesos de la trama se ven perfectamente respaldados por su estilo gráfico. Su trazo es minimalista pero sumamente expresivo, y aprovecha de forma brillante las grandes masas de tinta negra y una vibrante paleta de colores en bitonos,  con predominio del amarillo y el negro, que evoca la estética visual de películas como Kill Bill.

Lejos de estorbar, el enfoque en el erotismo y la casquería absurda actúan como un vehículo para explorar el alma del género pulp. El resultado es una obra tan incisiva como entretenida, recomendada para lectores de mente abierta y amantes del cine de culto que sepan apreciar el valor estético de lo bizarro.

Si los cómics van a sobrevivir y prosperar como forma de arte, las redes sociales y blogs dedicados a los cómics pueden crear una cultura del cómic más enriquecida y informada por diversos actores como fans y  creadores, que interactuando entre sí difundan la buena nueva de los cómics.

Y esta podría ser la fuerza de la ‘Edad Azul’ de los cómics, aprovechar el potencial de compartir información para crear una experiencia en línea de afinidad compartida por los cómics que sea visual, conectada, accesible y con información que algún día los investigadores de diversos campos puedan aprovechar para facilitar la accesibilidad y así contribuir al bien público.

Bañémonos juntos en el mar de la Edad Azul, o simplemente compartamos el amor por este arte gráfico. Por cierto, no os perdáis el prólogo de Jean-Pierre Dionnet, donde nos cuenta con anécdotas que el álbum es una obra indispensable para entender el tebeo más macarra y contracultural.


Enlace comic

 https://mega.nz/file/AiZWwJ7D#B6hlkGkHgXS4rB-O6mlxAUtA4kj7pHvsJpnpDVfp1ao

 

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