La Librera
Guion: Séverine Lambour
Dibujo: Benoît Springer
Año: 2016
Editorial: LBS (Lambour Springer)
IDI: ESP
No necesita grandes
explosiones ni héroes extraordinarios para revelar algo profundo sobre la
condición humana. La obra de Séverine Lambour se sitúa precisamente en ese
territorio de las pequeñas vidas donde
cada personaje carga con un pedazo de historia que lo define. Lambour, guionista y colorista francesa,
comenzó su trayectoria vinculada al mundo editorial y desarrolló una
colaboración artística muy estrecha con Benoît Springer, con quien ha creado
varias novelas gráficas de carácter social y humano.
Benoît Springer aporta un
dibujo de gran sensibilidad narrativa. Su estilo no busca únicamente representar
personajes, sino observarlos:, observar los rostros, los gestos y los espacios
cotidianos se convierten en una forma de contar aquello que las palabras no
dicen. Su carrera como autor de cómic comenzó en los años noventa y ha
trabajado en diferentes registros dentro de la historieta francobelga.
El cómic que se ha editado
gracias a la participación de muchos lectores generosos, presenta a una librera
libidinosa que se deleita con sus libros de factura erótica llegando al
orgasmo, mientras sucumbe a sus fantasías eróticas con cada libro que vende y se funde y confunde con sus
clientes. Como cuando dos jóvenes descubren en el fondo de la librería un manga erótico conocido como ‘de tentáculos’
que aparece dentro de una tradición muy concreta del cómic japonés para
adultos, donde el erotismo se mezcla con lo fantástico, lo grotesco y lo
simbólico. Los tentáculos que atacan a la joven de forma explícitamente sexual
no surgen como una simple provocación visual aislada, sino como una respuesta
cultural a ciertas restricciones históricas sobre la representación explícita
del sexo en Japón, lo que llevó a muchos autores a buscar formas alternativas
de mostrar el deseo, el poder y la transgresión mediante elementos no humanos o
monstruosos.
Lambour construye una
narración donde cada personaje funciona como una pieza de un mosaico social. Aborda el erotismo desde una perspectiva más
cercana a la sensualidad que al simple impacto visual, y juega con la idea del deseo
como una forma de lectura donde cada personaje intenta descifrar al otro como
si fuera un libro lleno de secretos.
A partir de la segunda mitad
del siglo XX, el público femenino se convirtió en una parte fundamental del
mercado de la literatura erótica. Las lectoras comenzaron a buscar historias
donde la mujer no fuera únicamente objeto de deseo, sino protagonista de sus
propias experiencias. El erotismo escrito por y para mujeres abrió debates
sobre placer, independencia, relaciones afectivas y representación del cuerpo
femenino.
En las últimas décadas, la
literatura erótica ha vivido un nuevo auge gracias a la expansión de internet,
las editoriales digitales y las nuevas formas de consumo cultural. Fenómenos
como ‘Cincuenta sombras de Grey’ demostraron que existe un enorme público
femenino interesado en historias donde el romance y la sexualidad se mezclan
con fantasías personales.
Hoy la literatura erótica
ocupa un lugar mucho más visible que en épocas anteriores. Ya no se limita al
secreto o a la clandestinidad, sino que forma parte de la conversación
cultural. Sus lectores actuales incluyen personas de diferentes edades y
géneros, y donde las mujeres asumen un
papel especialmente importante como lectoras, creadoras y protagonistas del
género.
La evolución de la
literatura erótica muestra, en definitiva, un cambio profundo en la forma en
que las sociedades entienden el deseo. Lo que durante siglos fue considerado un
tema prohibido se ha convertido en una forma de explorar la intimidad humana,
la imaginación y la libertad personal.
Enlace Cómic
https://mega.nz/file/NmZ1iCAB#Cjxw5FAY_aJ05R24pZ-niN_TbrTjn5sX5qZYsgtsSNk
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