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sábado, 27 de diciembre de 2025

Blancanieves y los siete enanos viciosos

 



Blancanieves y los siete enanos viciosos

Dibujo: Leone Frollo

Guion: Rubino Ventura

Año: 1973

Editorial: Edifumetto y Ediciones Actuales SA

IDI: ESP

 

Se trata de unas historietas eróticas inspiradas muy libremente y libertinamente en el cuento de Blancanieves y los 7 enanitos, que en este caso son enanos viciosos lo que simplifica las cosas. Estas historietas funcionan como un espejo deformante del cuento popular que no buscan recontarlo, sino profanarlo con ironía, picardía y una vocación claramente provocadora. Desde la primera página se percibe que no hay inocencia posible, que  la Blancanieves que aparece aquí es una relectura adulta y situada en un mundo donde el deseo manda más que la moral del cuento original. Todo se mueve en un terreno de caricatura erótica, exagerada y burlona, donde el argumento importa menos que la acumulación de situaciones equívocas y la constante sensación de transgresión.

Los guiones de Rubino Ventura, nacidos de una idea de Renzo Barbieri, no aspiran a la sofisticación narrativa, pero sí a una continuidad que permite que los personajes respiren dentro de su propio exceso de sexo. Hay un tono de comedia popular italiana, heredero de la farsa y del humor verde, que convierte cada episodio en una sucesión de gags visuales y situaciones absurdas más que en un relato cerrado con principio y fin.

El apartado gráfico marca de forma decisiva la personalidad de la serie, sobre todo en los primeros números dibujados por Leone Frollo. Su trazo elegante, de líneas limpias y figuras estilizadas, aporta una sensualidad que eleva el material por encima de lo meramente chabacano. Frollo sabe sugerir más que mostrar, dotando a Blancanieves de una presencia casi hipnótica y a los escenarios de un aire entre onírico y teatral. Cuando otros estudios y dibujantes toman el relevo, el nivel se vuelve más irregular: Studio Origa y autores como Morricone, Janni, Riso o Leonetti aportan estilos distintos, a veces más toscos, a veces más caricaturescos, lo que refuerza el tono paródico pero diluye la unidad visual que Frollo había establecido.

En España se publicaron con las viñetas remontadas y las portadas censuradas, inicialmente dentro de la revista EMMANUELLE (Ediciones Actuales, 1976), en los 32 números de su primera etapa. Hubo una edición en color y con el formato original, publicado con el nombre de BLANCANIEVES Y LOS SIETE ENANOS VICIOSOS y la continuación de sus historietas se publicaron en la revista homónima BLANCANIEVES (Ediciones Actuales, 1977).

Nos quedamos con esta versión picante e hilarante para mayores de 18 años para pasar esta tarde con unas situaciones surrealistas de la más lista de la clase.

 

Enlace

https://mega.nz/file/FqhmSJ4C#sORRRZyW_mvw4voOHpcXj4knkO4ae5Qcwdgl8dRMUyo

 

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miércoles, 17 de diciembre de 2025

La chica que llamó a Cthulhu

 


La chica que llamó a Cthulhu

 

Autor: Cynthia Von Buhler

Año: 2024

Editorial: Titán Cómics

IDI: ESP

  

Minky Woodcock: La chica que llamó a Cthulhu, es a tercera entrega de la sagaz detective que no puede evitar sentirse que se ha colado en un carnaval de la historia donde lo fantástico y lo erótico se mezclan con el exceso deliberado.

Von Buhler, artista y narradora con una trayectoria que va desde instalaciones teatrales hasta novelas gráficas y espectáculos inmersivos, ha convertido su vida creativa en una paleta de estilos eclécticos que aquí se reflejan con todas sus aristas. La autora, nacida como Cynthia Carrozza y educada entre artes visuales ha construido con Minky un universo narrativo que parece tanto un homenaje como un pastiche de los géneros negro, histórico y de conspiración con toques deliberados de erotismo.

 Minky Woodcock es una detective que en los años 1920 sigue los pasos de su padre en una agencia de investigación norteamericana, en este tercer tomo de su serie, The Girl Called Cthulhu, se encuentra con H.P. Lovecraft y es contratada por Aleister Crowley para investigar una trama que le llevará desde los años 20 hasta los finales de la Segunda Guerra Mundial, en una novela gráfica con un estilo muy peculiar. El cómic recoge su carácter arrebatado y sensual, lanzándola a una trama que involucra figuras históricas además de personajes ficticios vinculados al espionaje y al horror cósmico. La historia se presenta como si cada encuentro con estas figuras legendarias hiciera justicia a su mito combinando hechos reales con un fervor narrativo de acertadas viñetas.

Houdini, por ejemplo, es introducido a través de los últimos dias de su vida que acabó en 1926 tras una exitosa carrera como ilusionista y escapista, y Von Buhler aprovecha ese final para justificar una supuesta ascendencia mística que enlaza con Lovecraft y las leyendas ocultas que hablan del creador de Cthulhu. El Houdini de la historia real fue un hombre profundamente escéptico frente a lo paranormal, famoso no solo por sus escapes imposibles sino también por su cruzada contra médiums y espiritistas que él consideraba charlatanes. Su muerte, atribuida oficialmente a complicaciones de una apendicitis, ha generado teorías populares de conspiración, algo que esta novela gráfica parece abrazar con gusto.

 Aleister Crowley, por su parte, aparece en la trama como un ocultista acusado de asesinato, lo cual encaja con el aura real que lo rodeó toda su vida. Edward Alexander Crowley fue  conocido por sus escritos sobre magia ceremonial, su fundación de la Abadía de Thelema y su rol en varias órdenes esotéricas. Su figura histórica se rebeló contra su formación religiosa puritana y fue ciertamente controvertida y llena de anécdotas excéntricas, hasta el punto de ser calificado como el hombre más odiado del mundo que todo el mundo querría colgar.

H. P. Lovecraft escribió ‘La llamada de Cthulhu’ que inspiró el título de la novela gráfica. Lovecraft fue un escritor estadounidense cuyos Mitos de Cthulhu representan una mitología de horror cósmico profundamente influyente en toda nuestra cultura de la ficción literaria. En esta obra los horrores lovecraftianos parecen manifestarse mas como alucinaciones o simbolismos ligados a espionaje y guerra que como entidades sobrenaturales literales, lo cual reafirma que Von Buhler está jugando con el mito.

Esta mezcla deliberada de historia y ficción funciona como una crítica, o celebración, de nuestra propia fascinación por lo oculto y lo legendario. Von Buhler usa a Minky y a estas figuras como espejos deformados, Houdini es un puente a lo irracional, Crowley un ocultista y Lovecraft una presencia ominosa que altera sueños y realidades.

Por cierto no dejéis de leer las respuestas finales que ilustran como la realidad puede superar la ficción, y buscar la película muda ‘The Magician’ de 1926 para complemento audiovisual de la trama.

En fin, es un cómic que invita a la credulidad, un ejercicio de estilo que a ratos brilla por su audacia y otras veces se hunde en el exceso de referencias, pero que siempre se sostiene con el pulso creativo de su autora, una narradora que entiende que la historia y la ficción son amantes eternas en el teatro de lo imposible.

 

Enlace

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