The Spade Institute
Autor: Votum
Año: 2019
Editorial: Votum Works
IDI: ESP
‘Mi
nombre es Nelly, tengo 23 años y me casé con el hombre de mi vida. Pero hay un
problema… él había sido virgen hasta mi noche de bodas y el sexo no fue muy
satisfactorio. Ryan se vino pronto y se fue a dormir dejándome con las ganas.’
‘The Spade Institute’ es una organización ficticia que da título al
cómic digital para adultos creado por
Votum y que se ha publicado en la
plataforma Patreon. Se trata de una historia de ciencia ficción y misterio
centrada en esta institución enigmática que realiza experimentos poco
convencionales con implicaciones éticas y humanas lascivas y repugnantes.
Votum Works es un estudio
independiente que publica webcómics con tramas de fantasía y terror
psicológico. ‘The Spade Institute’ comenzó a ganar atención por su ambientación
distópica y su estructura episódica, donde cada capítulo revela fragmentos de
los secretos de la institución.
‘The Spade Institute’ es uno
de esos cómics underground que no intenta disimular sus obsesiones. Desde el
primer capítulo queda claro que no busca ser respetable ni integrarse en el
circuito del cómic erótico convencional. Lo que propone Votum es algo más
extraño, es una mezcla de fetichismo, adoctrinamiento psicológico y ciencia
ficción social disfrazada de pornografía extrema. El Instituto no funciona solo
como escenario sexual, sino como aparato ideológico. Los personajes femeninos
son absorbidos poco a poco por una lógica institucional que transforma deseo,
identidad y pertenencia. Ahí es donde el cómic resulta más inquietante, porque
el sexo deja de ser placer espontáneo y se convierte en ritual de lavado de
cerebro.
Narrativamente la obra tiene
algo curioso. En un primer momento el símbolo de la carta de picas Queen of Spades (QoS), que se refiere a una mujer blanca que tiene preferencia sexual por
hombres negros, nos sitúa dentro de una fantasía interracial. No
obstante el cómic dedica bastante tiempo
a construir una atmósfera interesante y jerarquías internas, con personajes como la Dra.
Hall que funciona como una sacerdotisa de una religión científica y erótica extrema.
Visualmente, Votum presenta
un dibujo digital que apuesta por un estilo limpio y claro. Esa pulcritud hace que las escenas
perturbadoras resulten aún más incómodas. No obstante, como todo cómic digital,
carece de la expresividad y naturalidad inherente al cómic convencional. El
Instituto parece un cruce entre universidad privada, culto elitista y
laboratorio psicológico. El erotismo nace precisamente de esa sensación de
pérdida gradual de individualidad y sometimiento sexual exacerbado.
Lo más interesante es que el
cómic trabaja mucho mejor con la sugestión de los hechos que con el shock de las imágenes. Las mejores escenas no son
necesariamente las explícitas, sino las conversaciones donde una mujer empieza a
aceptar las reglas del Instituto y se somete totalmente sin darse cuenta. Ahí también apreciamos una
influencia indirecta de la ciencia ficción paranoica, con la idea de que una
institución puede reescribir la percepción de la realidad mediante lenguaje,
deseo y pertenencia grupal.
A veces la obra cae en
ciclos narrativos donde diferentes personajes atraviesan variaciones del mismo
proceso psicológico. Pero esto es lógico y normal cuando el autor entiende que
la mayoría de los lectores responden fieles al fetiche repetido. Precisamente
esa obsesión monotemática es lo que le da identidad a ‘The Spade Institute’ que
no intenta ser una historia romántica ni
una sátira social abierta, sino un universo cerrado donde el poder, el deseo y
la manipulación forman la misma cosa.
Uno de los aspectos más
polémicos de ‘The Spade Institute’ es cómo utiliza ciertos fetiches sexuales
contemporáneos de internet relacionados
con el cuckolding, la hipersexualización racial y la fantasía de impregnación.
Más que simples elementos eróticos, Votum los convierte en símbolos
psicológicos y sociales. El fetiche del cuckolding (cornudo) aparece
constantemente en la dinámica del Instituto. La idea básica del fetiche
consiste en que un hombre obtiene excitación, humillación o fascinación viendo
cómo su pareja tiene relaciones con otro hombre considerado sexualmente
poderoso. En el cómic, esta dinámica no se presenta únicamente como un juego
privado, sino como una forma de reeducación emocional. El marido desplazado
representa la pérdida de control, mientras que el bull (toro) aparece como una
figura mítica de virilidad absoluta.
El bull suele representarse
mediante hombres negros extremadamente masculinizados, físicamente imponentes y
sexualmente sobredimensionados. Ahí entra otro de los elementos más discutibles
del cómic, la utilización de estereotipos raciales hipersexualizados. La obra explota una fantasía muy
extendida donde se asocia el hombre
negro con una sexualidad primitiva, desbordante y físicamente superior.
Históricamente, ese imaginario tiene raíces antiguas y durante siglos distintas
sociedades proyectaron sobre los cuerpos negros ideas contradictorias de
fascinación sexual. El cómic lleva esa representación al extremo con cuerpos
enormes, penes desproporcionados para convertirse en presencia totémica. Desde
un punto de vista realista o biológico, no existe evidencia científica seria
que permita afirmar estas diferencias
sexuales tan exageradas entre grupos raciales humanos. Las dimensiones del
pene varían enormemente entre individuos
y la pornografía suele amplificar visualmente ciertos rasgos para construir
fantasías, no realidades estadísticas. En ese sentido, el cómic trabaja
claramente en el terreno del mito erótico y no de la representación
naturalista.
Otro fetiche central es el
de la impregnación (breeding kink), donde la excitación viene asociada al
riesgo o fantasía de embarazo. El cómic insiste mucho en la idea de preñar a
las mujeres fuera del matrimonio, y eso tampoco es casual. Narrativamente, el
embarazo funciona como símbolo irreversible de pertenencia, por lo que no es
solo sexo, es sometimiento permanente. El
tema conecta con fantasías profundas relacionadas con fertilidad, linaje y
transgresión social. En muchas culturas, la idea de tener hijos fuera del
matrimonio estuvo históricamente ligada al desorden moral, al escándalo y a la
pérdida del honor familiar. El cómic toma precisamente esa carga simbólica y la
convierte en elemento erótico. La excitación proviene de romper normas sociales
tradicionales como la fidelidad, paternidad estable, herencia y exclusividad
romántica.
Por todo ello ‘The Spade Institute’ resulta el cómic más
extraño más allá del cómic para adultos convencional. No se limita a
mostrar sexo explícito sino que construye un sistema ideológico alrededor de
la humillación, la fertilidad y la redistribución del poder sexual. El
Instituto funciona casi como una religión biopolítica donde el cuerpo femenino
se convierte en territorio de conversión y reproducción simbólica.
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