Voyeurs
Guion: Daniel Chmielewski
Dibujo: Marcin Podolec
Año: 2015
Editorial: La Boîte a Bulles
IDI: ESP
Años de matrimonio y una
pareja descube que el amor, como la energía, no desaparece pero se transforma.
La rutina, la confianza absoluta y la vida compartida hacen que aquello que al
principio era misterio se convierta en algo conocido y monótono como una moto.
En ese punto, algunas parejas buscan nuevas formas de recuperar la emoción
perdida, no necesariamente porque falte cariño, sino porque desean volver a
sentirse sorprendidos el uno por el otro.
‘Voyeurs’ es un cómic que
muestra la intimidad y la mirada ajena, el deseo y la necesidad de observar
para comprender. Escrito por Daniel Chmielewski y dibujado por Marcin Podolec,
la obra presenta la historia de una pareja, Dominika y Szimon, que convierte el
juego de identidades, fantasías y representaciones amorosas en una forma de
escapar de la rutina.
El título no es una simple
provocación, el lector ocupa también el papel de voyeur, entrando en
habitaciones, conversaciones y momentos privados de unos personajes que
intentan reinventarse constantemente. Chmielewski no utiliza el erotismo como
espectáculo, sino como una herramienta para hablar de algo más profundo como el
miedo al desgaste del amor, la necesidad de sentirse deseado y la fragilidad de
las relaciones humanas.
Atentos al dibujo estilo
boceto y la narrativa sin palabras que representan un experimento sobre la
percepción. La pareja juega y poco a poco descubrimos que esas máscaras dicen
más de ellos mismos que sus propias identidades cotidianas. Un dibujo de
Podolec que refuerza esa sensación de cercanía y secreto, con su peculiar estilo
en blanco y negro, de línea ligera y espontánea, con fondos evitables y fantasía
sexual. Los cuerpos no aparecen como
objetos ideales, sino como cuerpos reales, vulnerables, a veces extraños,
creando una atmósfera de observación incómoda que invita a acomodarse para leer
en una noche de verano.
El gran acierto de ‘Voyeurs’
es que consigue hablar de sexualidad sin quedarse en lo sexual. Los personajes
se convierten en personas y debajo las escenas de deseo hay una reflexión sobre
la soledad dentro de la pareja, sobre la comunicación y sobre la necesidad
humana de crear historias para soportar la monotonía. La obra sugiere que todos
somos actores interpretando versiones de nosotros mismos, incluso en los
espacios más íntimos y vacios.
Mirar y ser mirado, esta es
la cuestión.
Enlace cómic
https://mega.nz/file/MqYglTIS#fd6-u47JhCJA8aq78zJQ-zNkvh9ebJxdpoZJd4a0uPM
FOTOS




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