sábado, 22 de agosto de 2026

Sadosex

 


Sadosex

Autor: Varios y escondidos o desconocidos

Año: 1991

Editorial: Edicomic , Erospress

IDI: ESP

‘Ha llegado la hora de arrancarme los OjOs…….. ‘ sin duda, porque hay historias impactantes que se han de analizar y presentar con preservativo.

En 1991, mientras el mercado del cómic español vivía una transición entre la desaparición de muchas revistas y la llegada del manga, apareció una colección destinada exclusivamente al público adulto llamada  Sadosex’. Fueron nueve números publicados inicialmente por Edicomic y posteriormente por Erospress, que mantuvo tanto la numeración como el formato. Cada entrega consistía en un cuaderno grapado de 64 páginas más cubiertas, con interiores en blanco y negro y portadas a color de gran impacto visual. Cada número reunía tres historietas, una de ellas dedicada a un capítulo de la serie ‘El Marqués’, procedente del prolífico mercado italiano del fumetto erótico

Lo que más llama la atención es el fuego que desata  Sadosex’ en el lector, porque no es un cómic romántico y lo que busca descaradamente es provocar.  Las portadas, casi siempre ilustradas con mujeres dominantes, uniformes militares, cárceles, castillos medievales o ambientes decadentes, anunciaban claramente el contenido. Era un producto pensado para el lector adulto que buscaba erotismo explícito mezclado con fantasías de poder, dominación y violencia, y en algunos momentos demasiada violencia.

Narrativamente, las historias funcionan como pequeñas películas de explotación italianas. Apenas existe desarrollo psicológico. Los personajes son arquetipos como la dominatrix, el aristócrata perverso, el militar sádico, la esclava rebelde o la inocente convertida en víctima de una sociedad corrupta. Todo está subordinado al impacto visual y a la acumulación de escenas extremas.

Precisamente ahí reside una de sus mayores limitaciones. Leído hoy, ‘Sadosex’ resulta repetitivo y moralmente insultante. Muchas historias reutilizan la misma estructura argumental de una mujer capturada, sometida y humillada y este erotismo misógino nunca busca la complicidad emocional del lector, lo que busca es provocarle hasta provocarle un infarto.

Todo ello forma parte de una tradición muy concreta, la del fumetto erotico italiano, género que durante los años setenta y ochenta mezclaron terror, erotismo, aventuras y violencia con una libertad creativa absoluta difícil de encontrar en otros países europeos.

Uno de los problemas bibliográficos de ‘Sadosex’ es que la edición española apenas acreditaba a los autores originales. Las historietas procedían de diversas editoriales italianas y, en muchos casos, se publicaban sin apenas información sobre guionistas o dibujantes. Aunque se observan trazos de los más importantes como Leone Frollo o Georges Pichard. En el caso de Pichrad recordar este post de ‘Las tribulaciones de Virginia’  y decirme si puede ser uno de Ellos.

Los ilustradores italianos dominaban extraordinariamente la anatomía humana, en particular la femenina, e incluso cuando los argumentos resultaban absurdos, las figuras poseían elegancia, dinamismo y una iluminación perfecta. En este sentido el blanco y negro favorecía además un uso muy expresivo de las sombras, reforzando la atmósfera decadente de castillos, prisiones, mansiones aristocráticas o cuarteles militares.

En 1991 este tipo de material se vendía principalmente en quioscos especializados. Hoy ese mercado prácticamente ha desaparecido. El público adulto consume mayoritariamente contenido digital, manga hentai, novelas gráficas independientes o ediciones de coleccionista. Además, algunos argumentos presentes en ‘Sadosex’  podrían generar polémica contemporánea. No solamente por la representación de relaciones de dominación, abusos de poder o violencia sexual que suelen analizarse hoy desde perspectivas éticas y culturales mucho más críticas que hace treinta años, sino por algunas escenas homófonas,  xenófobas   o animalistas que hoy resultan inadecuadas y de mal gusto.

Ya con la primera aventura de ‘La secta de las peladas’ se rompen más tabús que en toda la serie ‘Taboo’, y la serie del ‘Marqués el amo del sexo’ se las trae con historias que van de mal en peor. Aunque eso no impediría su publicación, pero probablemente tendríamos que explicar claramente su origen histórico, del mismo modo que ocurre con muchas películas de explotación de los años setenta que hoy en día serían censuradas sin temor ni rubor al rumor y la preocupación de los santos.

 

Atención +18

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viernes, 14 de agosto de 2026

Mi reservada novia no puede negarse

 


Mi reservada novia no puede negarse

(Hikaeme Kanojo wa Kobamenai)

Autor: Kuromoto

Año: 2024

Editorial: dōjinshi

IDI: ESP

Suficiente ya de narraciones románticas y partamos un rayo con un manga hentai donde una novia que parece inocente y reservada, en realidad esconde pulsiones eróticas exhibicionistas que la exponen al sometimiento carnal de un iluso ilusionado en cuerpos jóvenes ajenos. Todo ello de forma depravada y exagerada, por lo que recuerden de tomar precauciones antes de llamar.

Este cómic nos recuerda que el manga moderno nació después de la Segunda Guerra Mundial dentro de una industria editorial extraordinariamente dinámica. El manga japonés se fragmentó progresivamente en numerosos mercados y grupos de edad, y así aparecieron publicaciones etiquetadas como ‘hentai’ dirigidas específicamente a lectores adultos. Mientras que en Europa el cómic erótico se desarrolló asociado a las revistas para adultos mostrando que el erotismo podía tener una enorme sofisticación artística, el manga hentai siguió otro camino con un dibujo deliberadamente caricaturesco, fantástico y exagerado sin que ello impidiera que las obras funcionasen como producto esotérico.

Dentro de este segmento deteriorado el netorare (NTR) es una de las categorías narrativas más reconocibles y, a la vez, más difíciles de entender si se interpreta simplemente como pornografía de infidelidad. En realidad, el elemento central del netorare no es tanto el acto sexual como la pérdida afectiva o romántica de una persona que mantiene una relación con el protagonista, normalmente a favor de un tercero. La estructura narrativa es bastante sencilla, existe una pareja, pero aparece una tercera persona que consigue establecer una relación sexual con la chica, que si al principio se resiste al final cae rendida a sus pies (u otras partes anatómicas pudorosas), generando una cascada de sentimientos encontrados de celos, impotencia, humillación, abandono y sustitución que constituyen el verdadero motor dramático.

No se trata únicamente de representar una relación sexual, sino de construir una situación emocional en la que el lector observa cómo cambia la posición de los personajes dentro de una pareja.

En este tipo de cómics el dibujo suele llevar al extremo una característica que ya está muy presente en el manga japonés, la capacidad de convertir el movimiento y la emoción en una experiencia visual. Las figuras pueden presentar proporciones exageradas, expresiones muy intensas y actos sexuales deliberadamente alejados del realismo. La intención no es necesariamente reproducir un cuerpo humano de manera naturalista, sino transmitir una sensación determinada al lector. Por eso las líneas pueden deformarse, multiplicarse o curvarse alrededor de los personajes para sugerir velocidad, movimiento, tensión o intensidad.

Las viñetas también participan activamente en esa construcción. Frente a una composición más estática, el manga puede utilizar primeros planos, cambios bruscos de escala, diagonales, fondos abstractos, líneas cinéticas y encadenamientos de pequeñas viñetas que fragmentan una acción en diferentes momentos. El resultado produce un  ritmo visual donde el lector no solamente contempla una escena, sino que la recorre siguiendo las líneas y las miradas para llegar a vivir íntimamente la historia.

El dibujo funciona como una coreografía y el autor puede interrumpir momentáneamente la representación exterior para introducir una visión clínica donde la imagen atraviesa el cuerpo y permite observar su interior. Se utilizan cortes imaginarios, transparencias, esquemas anatómicos o representaciones seccionadas que recuerdan a las ilustraciones de anatomía médica. El dibujante convierte el cuerpo en un espacio que puede ser explorado visualmente y utiliza una perspectiva imposible para mostrar aquello que normalmente permanecería oculto. Es una prolongación de una tendencia general del manga hacia la visualización de lo invisible, mostrando órganos, energía y estructuras internas de una forma espeluznante y afectiva que resulta efectiva.

Sirva como ejemplo de todo lo dicho este NTR  ‘Mi reservada novia no puede negarse’, y que los lectores entiendan que no es solamente un despropósito de imágenes sexuales  lascivas y desproporcionadas, ni un cómic de vergüenza ajena, sino una propuesta de Kuromoto para mostrar sus talentos ocultos.

 

Atención +18 y NO recomendable para personas sensibles.

Enlace

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domingo, 9 de agosto de 2026

Con el silencio de tu mirada

 



Con el silencio de tu mirada

Guion: Pascal Piatti

Dibujo: Sarah con H

Año: 2022

Editorial: TartaMudo

IDI: ESP

El amor es una pasión que desordena el alma’ en ‘Con el silencio de tu mirada’, Pascal Piatti y Sarah Con Hache crean uno de esos cómics que parten de una situación sentimental aparentemente sencilla para adentrarse poco a poco en el territorio de los deseos que nunca terminan de morir, los amores que permanecen suspendidos en la memoria y la dificultad de distinguir entre aquello que verdaderamente queremos y aquello que simplemente hemos idealizado con el paso de los años. El álbum presenta a Antoine, un hombre que ha construido una vida estable junto a Constance, pero cuya existencia comienza a tambalearse cuando reaparece Domitille, un antiguo amor de juventud. La historia se apoya precisamente en ese triángulo emocional para preguntarse si es posible amar durante toda una vida a una persona y, al mismo tiempo, conservar dentro de nosotros el deseo por alguien que pertenece a otra época de nuestra existencia.

Lo interesante del planteamiento de Pascal Piatti es que no convierte el conflicto en un simple melodrama de buenos aires. Antoine no aparece como un seductor sin escrúpulos que decide abandonar su vida por una aventura, sino como alguien atrapado entre dos dimensiones del amor. Constance representa la relación construida con paciencia, con sus rutinas, sus complicidades y también sus inevitables desgastes,  mientras que Domitille, en cambio, representa el territorio de lo posible, de aquello que quedó sin resolver y que precisamente por haber quedado interrumpido conserva una fuerza especial. El pasado tiene aquí una capacidad extraordinaria para regresar disfrazado de presente.

Es también el recuerdo de quien él era cuando estaba enamorado de ella. Por eso el verdadero objeto del deseo quizá no sea únicamente Domitille, sino también aquella versión juvenil de sí mismo que Antoine creía perdida. El primer amor posee esa capacidad casi mágica de quedar congelado en nuestra memoria. No envejece como nosotros, no atraviesa las decepciones de una convivencia prolongada y no tiene que enfrentarse a las pequeñas miserias de la vida cotidiana. Por eso puede convertirse en un fantasma sentimental, una imagen perfecta precisamente porque nunca pudo ser destruida por la realidad.

Sarah Con Hache desempeña un papel fundamental en esta dimensión emocional. Su dibujo vivo y expresivo, apuesta por una representación de los personajes que permite que los estados de ánimo tengan una importancia dentro de la narración. No estamos ante un cómic en el que la espectacularidad gráfica sea el principal objetivo. La imagen con sexo y sin sexo está al servicio de los personajes y, sobre todo, de sus relaciones. Los gestos, las miradas y las expresiones adquieren una importancia especial porque el título mismo parece anunciar cuál será una de las claves de la obra, aquello que no se dice puede ser mucho más importante que aquello que se dice.

Piatti construye alrededor de esa idea un relato sobre la fragilidad de la pareja. Amar a alguien durante muchos años no significa que el deseo desaparezca ni que el pasado deje de existir. Una relación duradera requiere una negociación permanente entre deseo, compromiso, costumbre, fidelidad y libertad. El cómic parece decirnos que el problema no consiste en que aparezca la tentación, sino en qué hacemos cuando aparece. Todos podemos tener fantasías, recuerdos o deseos que contradicen la vida que hemos construido. Lo verdaderamente decisivo comienza cuando esos pensamientos dejan de ser imaginaciones y adquieren un rostro, un cuerpo y la posibilidad concreta de convertirse en realidad.

Y así la historia también funciona como una reflexión sobre el deseo masculino, aunque evita convertirlo exclusivamente en una cuestión sexual. El deseo aparece como una fuerza irracional que puede surgir cuando menos se espera y su fuerza no está en descubrir qué va a ocurrir como en observar cómo las pequeñas decisiones van modificando las relaciones.

El argumento es trillado, y aparece en varias series de streaming que últimamente he visitado con mi TV antropomórfica, pero es en este papel que se resume el acuse de recibo y llegando al final del hechizo el brujo se pregunta sobre cuando volveremos a encontrarnos con nuestro primer amor.

Enlace cómic

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lunes, 3 de agosto de 2026

En el nombre del Diablo

 



En el nombre del Diablo

Autor: Esteban Maroto

Año: 1991  - 2003

Editorial: Toutain Editor

IDI: ESP

 

Ya conocimos a Esteban Maroto (Madrid, 1942) en un post dedicado a Red Sonja (https://sexycomixxx.blogspot.com/2019/06/red-sonja-y-vampirella.html) y lo reconocimos como uno de los grandes maestros del cómic fantástico español y uno de los dibujantes nacionales con mayor proyección internacional. Inició su carrera en la década de 1960 y muy pronto destacó por un estilo de extraordinaria elegancia, influido por el simbolismo, el modernismo, la ilustración prerrafaelita y la fantasía heroica. Su trayectoria se desarrolló tanto en el mercado europeo como en el estadounidense, colaborando con editoriales como Marvel y DC. La minuciosidad de su dibujo, la riqueza ornamental de sus composiciones y su fascinación por los mundos mitológicos, el terror y la fantasía onírica convirtieron su obra en una referencia.

Es este cómic asistimos a una recopilación de relatos realizados entre 1991 y 2003, lo que constituye una magnífica síntesis de sus principales inquietudes artísticas y temáticas. Así que este ‘En el nombre del diablo’ no debe entenderse como un simple volumen de historias de terror, sino como una exploración visual y narrativa de las múltiples formas que puede adoptar el mal a través de relatos independientes donde  Maroto construye un universo en el cual  el diablo trasciende la imagen tradicional del ser cornudo para convertirse en una presencia de cornudos cambiante, seductora y profundamente humana.

Cada relato plantea una variación distinta sobre esa idea. El diablo puede actuar como manipulador, como observador o incluso como simple catalizador de unas pasiones que ya existían en los personajes. Maroto evita el enfrentamiento clásico entre el bien y el mal para construir pequeñas parábolas donde nadie resulta completamente inocente.

Por otro lado, más allá de las historias, debemos disfrutar de la calidad artística de Esteban Maroto, donde  el erotismo es el motor de su dibujo que  ha convertido el cuerpo femenino en uno de los grandes protagonistas visuales del arte del cómic. Las mujeres aparecen representadas con una belleza idealizada, de anatomías estilizadas, largas cabelleras y poses cuidadosamente estudiadas que convierten cada viñeta en una ilustración de marcado carácter sensual.

El cuerpo femenino actúa continuamente como un poderoso reclamo visual. Maroto explota la belleza de sus protagonistas mediante transparencias, desnudos parciales o completos y una gestualidad elegante que remite tanto a la pintura simbolista como a la ilustración fantástica de finales del siglo XIX. Esa sensualidad nunca aparece desligada del relato y se convierte en una herramienta narrativa que subraya la capacidad de seducción asociada al pecado, la tentación y el deseo. En muchas ocasiones las mujeres representan el vehículo mediante el cual el diablo ejerce su influencia sobre los hombres, y en otras, son ellas mismas víctimas de ese universo de corrupción moral. La belleza física adquiere así un doble significado, por un lado es objeto de contemplación estética y, al mismo tiempo, símbolo de la fragilidad humana frente a las pasiones.

Valga un exorcismo para evitar los males que acechan a los que siguen historias de Diablos y diablos, no nos perdamos desde ‘El paraíso Perdido’ hasta el fin del ‘Viaje’ donde Maroto  demuestra que el horror puede construirse tanto desde la Oscuridad como desde la Luz de la fascinación estética, ofreciendo una reflexión sobre la naturaleza humana en la que el pecado y el deseo terminan formando parte de una misma experiencia visual y narrativa.

 

Enlace

https://mega.nz/file/5zBS2BjI#sPyOT_7iXCBPgvn1_pVSa4q1HJ9Bc0_frh7vieBIX7o

 

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